Temporizador de meditación

Un temporizador silencioso para unos minutos de calma durante tu jornada laboral. Elige cuánto tiempo meditar, cierra los ojos y deja que una campana suave te avise cuándo empezar y cuándo volver.

Cómo usar este temporizador de meditación

  1. Elige cuánto tiempo meditar: 1, 3, 5, 10, 15 o 20 minutos, o escribe tu propia duración (hasta una hora) en el campo Otro.
  2. Presiona Iniciar meditación. Una breve cuenta regresiva te da tiempo para acomodarte antes de la campana inicial. Puedes cambiarla o desactivarla en la configuración.
  3. Cuando suene la campana, cierra los ojos o baja la mirada. El anillo se va llenando despacio a medida que pasa el tiempo, pero no es necesario mirarlo.
  4. La campana final suena dos veces cuando se acaba el tiempo. Tómate un momento antes de abrir los ojos y volver al trabajo.
  5. Cada meditación de un minuto o más cuenta para tus sesiones de hoy, tus minutos de la semana y tu racha, aunque la termines antes.

Las campanas son el sonido de un cuenco tibetano sintetizado, al volumen que elegiste en Supabreak. Usa Escuchar la campana en la configuración para oírla, y activa las campanas de intervalo si quieres una campana más suave durante la meditación.

Una meditación sencilla de 5 minutos para hacer en tu escritorio

Cinco minutos bastan para serenarte y caben sin problema entre dos reuniones. Pon el temporizador en 5 minutos y activa una campana de intervalo cada minuto: cada campana te indica que pases al siguiente paso.

  1. Acomódate (minuto 1). Siéntate con la espalda recta, los dos pies apoyados en el suelo y las manos sobre el regazo. Deja caer los hombros. Cierra los ojos o posa la mirada en un punto frente a ti. Nota el peso de tu cuerpo sobre la silla.
  2. Encuentra tu respiración (minuto 2). Observa dónde la sientes con más facilidad: el aire en la nariz, o el pecho o el abdomen al subir y bajar. No la cambies; solo síguela.
  3. Cuenta (minutos 3 y 4). Cuenta en silencio cada exhalación, del 1 al 10, y vuelve a empezar desde el 1. Si en algún momento pierdes la cuenta o tu mente se va al trabajo, no pasa nada: vuelve al 1.
  4. Abre la atención (minuto 5). Deja de contar. Percibe los sonidos a tu alrededor, el aire en la piel y tu cuerpo como un todo, sin tener que hacer nada al respecto.
  5. Vuelve. Cuando suene la campana final, haz una respiración más lenta y profunda, mueve los dedos y abre los ojos. Observa cómo te sientes antes de volver al teléfono o a la pantalla.

¿Cuánto tiempo debería meditar un principiante?

Empieza poco a poco. Al principio, de tres a cinco minutos es más que suficiente, e incluso un solo minuto de quietud cuenta. Cuando te resulte fácil, ve sumando uno o dos minutos cada vez, hasta llegar a 10 o 20 minutos si quieres. Muchos cursos de meditación avanzan de forma gradual, de la misma manera.

La constancia importa más que la duración. Una sesión corta casi todos los días, más o menos a la misma hora, es más fácil de mantener que una larga de vez en cuando. En un pequeño estudio de Stanford de 2023, las personas que dedicaron cinco minutos al día a la meditación mindfulness durante un mes dijeron tener mejor ánimo y menos ansiedad, al igual que los grupos que, en su lugar, hicieron ejercicios de respiración. Esto sugiere que incluso unos pocos minutos al día pueden valer la pena.

¿Para qué sirve la campana de intervalo?

Una campana de intervalo es una campana más suave que suena durante la meditación, por ejemplo cada 2 o 5 minutos. No es obligatoria, pero puede ayudarte de varias formas:

  • como un momento de revisión: observa dónde está tu mente y vuelve a tu respiración;
  • como señal para relajar de nuevo la postura: hombros abajo, mandíbula suelta, manos quietas;
  • para avanzar por los pasos de una práctica, como la meditación de 5 minutos de más arriba o un escaneo corporal;
  • para saber cuánto llevas de una meditación larga, sin abrir los ojos.

La campana de intervalo nunca suena justo al final, para que no se confunda con la campana final, que suena dos veces.

Meditar en el trabajo

No necesitas una sala silenciosa ni un cojín. La mayoría de la gente puede meditar en su escritorio sin que nadie lo note: con la mirada baja y las manos quietas, simplemente parece que estás pensando.

  • Usa auriculares si trabajas en una oficina abierta. Oirás las campanas sin que nadie más las oiga, y los auriculares con cancelación de ruido también atenúan las conversaciones a tu alrededor.
  • Silencia las notificaciones unos minutos: activa el modo No molestar o el modo Concentración, y cambia tu estado en el chat a ausente.
  • Elige un momento fijo, como después de comer, antes de una reunión importante o al final del día, para ayudarte a desconectar.
  • Busca otro lugar si hay mucho movimiento alrededor de tu escritorio: una sala de reuniones vacía, un rincón tranquilo o un banco al aire libre funcionan igual de bien.
  • Empieza por la respiración. Si tienes la mente acelerada, un minuto de respiración cuadrada o unos ciclos de respiración 4-7-8 pueden ayudarte a serenarte antes de meditar.

Consejos para una meditación más tranquila

  • Siéntate con la espalda recta pero sin rigidez, como si un hilo tirara suavemente de tu coronilla hacia arriba.
  • Pon el teléfono boca abajo o déjalo fuera de tu alcance antes de empezar.
  • Si te da sueño, entreabre los ojos, endereza un poco más la espalda o prueba otro momento del día en el que tengas más energía.
  • Sé amable contigo cuando tu mente se distraiga. Darte cuenta y volver: en eso consiste todo el ejercicio.
  • Combínala con tus otras pausas: después de un descanso visual 20-20-20 o de una rutina de pausas activas, unos minutos de quietud son una buena forma de terminar.
  • Termina con un pensamiento amable. Después de la última campana, lee la frase del día en las afirmaciones diarias para llevar esa calma a tu siguiente tarea.

¿La meditación es para ti?

Para la mayoría de las personas, quedarse en silencio unos minutos es una forma sencilla y suave de hacer una pausa. A veces puede hacer aflorar pensamientos o emociones difíciles. Si te pasa, abre los ojos, muévete un poco y retómala en otro momento, o no la retomes.

La meditación es una forma de hacer una pausa tranquila, no un tratamiento para el estrés, la ansiedad, el bajo estado de ánimo o los problemas de sueño. Si alguno de ellos afecta tu vida diaria, habla con un médico o con un profesional de la salud mental.

Supabreak ofrece recordatorios e información general sobre bienestar, no asesoramiento médico.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto tiempo debo meditar?

No hay una duración correcta. Muchas personas empiezan con entre 3 y 5 minutos y van subiendo a 10 o 20 a medida que les cuesta menos quedarse quietas. Unos minutos casi todos los días suelen ser más fáciles de mantener, y más útiles, que una sesión larga de vez en cuando.

Este temporizador viene configurado en 5 minutos. Elige 1, 3, 5, 10, 15 o 20 minutos, o escribe cualquier duración de hasta una hora.

¿Puedo meditar en mi puesto de trabajo?

Sí. Siéntate con la espalda recta y los dos pies en el suelo, apoya las manos en el regazo o en el escritorio, y cierra los ojos o baja la mirada. No necesitas cojín, ni una postura especial, ni una sala tranquila, y quien pase a tu lado solo verá a alguien absorto en sus pensamientos.

Silencia las notificaciones del chat y del email durante unos minutos, y gira la pantalla hacia otro lado o baja el brillo si te distrae. En una oficina ruidosa, los auriculares te permiten oír las campanas sin que nadie más las oiga.

¿Para qué sirven las campanas de intervalo?

Una campana de intervalo es una campana más suave que suena durante la sesión, por ejemplo cada 2 minutos. Es un recordatorio amable para fijarte en dónde está tu atención, relajar los hombros y la mandíbula, o pasar al siguiente paso de una práctica como el escaneo corporal.

Actívalas en la configuración del temporizador y elige cada cuánto suenan, desde cada minuto hasta cada 30 minutos. Una campana de intervalo nunca suena justo al final: para eso está la campana final.

¿Debo cerrar los ojos o dejarlos abiertos?

Las dos opciones están bien. Cerrar los ojos te aísla de lo que pasa a tu alrededor, y a muchas personas que empiezan les resulta más fácil. Si te da sueño, o prefieres no cerrarlos en el trabajo, déjalos entreabiertos y apoya la mirada en un punto del suelo o del escritorio, un poco por delante de ti.

¿Y si mi mente no deja de divagar?

Es normal, y no significa que lo estés haciendo mal. La mente divaga, sobre todo al principio. Cada vez que te des cuenta, vuelve a llevar la atención a tu respiración con suavidad, sin regañarte. Darte cuenta y volver es la práctica en sí.

Puede ayudarte contar las respiraciones del 1 al 10 y volver a empezar. También una sesión más corta, o una campana de intervalo cada uno o dos minutos que te recuerde volver.

¿El temporizador de meditación sigue funcionando en una pestaña en segundo plano?

Sí. Las campanas se programan por adelantado en el reloj de audio de tu equipo, así que suenan a tiempo aunque la pestaña esté en segundo plano o haya otra ventana delante. Mientras el temporizador está en pantalla, también evita que la pantalla se oscurezca o se bloquee, si el navegador lo permite.

Eso sí, deja la página abierta: cerrar la pestaña o ir a otra página termina la sesión. Si tu equipo entra en suspensión, el temporizador se pausa y espera a que lo reanudes. Para oír las campanas, el sonido tiene que estar activado en tu configuración de Supabreak.

¿Cómo funcionan los recordatorios de meditación?

Activa el recordatorio y elige cada cuánto, desde cada 30 minutos hasta cada 4 horas (cada 4 horas de forma predeterminada). Supabreak envía una notificación durante tu horario activo, y al hacer clic en ella vuelves a esta página.

Iniciar una sesión cierra el recordatorio y reinicia la cuenta regresiva. Como todos los recordatorios de Supabreak, solo funciona mientras haya abierta una pestaña de Supabreak o la app instalada.